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miércoles, 17 de septiembre de 2014

La Iglesia en China y Hong Kong - Salvador Bernal

La Iglesia en China y Hong Kong
Me parece importante no olvidar la situación en que los cristianos, y especialmente los católicos, viven actualmente en China y en Vietnam, como consecuencia del comunismo, el otro gran totalitarismo del siglo XX
Se ha escrito estos últimos días sobre el nombramiento de obispos auxiliares de Hong Kong. Han sido los primeros desde la retrocesión de la antigua colonia británica. Y todo indica que se trata de una media preventiva, para asegurar la libertad en una coyuntura histórica en que Pekín pone entre paréntesis sus compromisos sobre el futuro de la isla.
No está de más quizá recordar los datos de hecho: tres nuevos obispos auxiliares fueron ordenados para la diócesis de Hong Kong, el sábado 30 de agosto, en presencia de 2000 fieles. Se trata de Michael Yeung Ming-Cheung, el vicario general de la diócesis; Stephen Lee Bun Sang, hasta ahora vicario del Opus Dei para Asia Oriental; y Joseph Ha Chi-Shing, antiguo superior de la orden franciscana en Hong Kong, Son las primeras ordenaciones desde el traspaso del territorio a China en 1997. Hong Kong y Macao son los únicos territorios de China en que no está limitada la comunión de la jerarquía eclesiástica católica con Roma.
Tal vez lo importante es que este evento coincide con un momento histórico delicado, en que Pekín trata de reconducir los afanes de democratización presentes en la población de la antigua colonia británica. En un contexto de reducción de las libertades civiles, se comprende la importancia de la decisión romana.
En las negociaciones para la retrocesión entre Margaret Thatcher y Deng Xiaoping, se concordó el criterio del sufragio universal para el nombramiento del jefe del ejecutivo de la región administrativa especial de Hong Kong. El reciente documento aprobado en Pekín significa la negación del espíritu de aquellas negociaciones. Se comprende, aunque no se comparta en modo alguno, que Pekín traicione sus promesas: una elección popular del poder ejecutivo en la isla sería demasiado para la China de Xi Jinping, que no deja espacio a ningún tipo de disidencia.
Desde Roma, como es sabido, se intenta por todos los medios, lograr una cierta pacificación, habida cuenta de que la jerarquía de la llamada iglesia patriótica acepta de hecho la comunión con el Papa. Así se comprobó con el nombramiento del obispo auxiliar de Shanghai, elegido entre sacerdotes teóricamente gubernamentales: desde su consagración, renunció a todo tipo de connivencia, y esa decisión le costó la confinación en la sede del seminario local, sin posibilidad de una acción pastoral directa, a pesar de la avanzada edad del obispo diocesano, que moriría poco después.
Traigo estas noticias, con el correspondiente problema, en un momento en que la atención se refleja justamente en la persecución de los cristianos por parte de los yihadistas en diversos lugares de Oriente Medio. Pero me parece importante no olvidar la situación en que los cristianos, y especialmente los católicos, viven actualmente en China y en Vietnam, como consecuencia del comunismo, el otro gran totalitarismo del siglo XX. A pesar de matices y condicionamientos en el plano económico y financiero, la situación real de los creyentes dista mucho de lo deseable en términos de libertades básicas. Y nunca se insistirá bastante en que no se trata de derechos humanos occidentales: aunque hayan nacido en esta parte del mundo, constituyen un elemento fundamental de la dignidad de toda persona.
Salvador Bernal

sábado, 13 de septiembre de 2014

Padres o propietarios? Angelo Scola

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imagende Angelo Card. Scola, Arzobispo de Milán
Algunos apellidos todavía revelan cómo el nombre del padre ha sido, durante siglos, el indicador de la identidad del hijo. En pueblos pequeños, como el mío, cuando dos o tres apellidos coincidían en toda la población, era normal que te identificaran con el nombre del padre: “Scola del Carlo”, me llamaban.
Hoy existen clínicas que proporcionan espermatozoides o óvulos, en muchos casos rigurosamente anónimos, a parejas estériles, con un variado surtido.
Sucede.
¿De quién son los hijos que nacerán de ahí? A pocos días de la sentencia del Tribunal Constitucional italiano que prácticamente ha abierto en este país la posibilidad de la fecundación heteróloga, un dramático suceso ha llevado esta pregunta a ocupar un primer plano, a la vista de todos, convirtiéndola en un ardiente tema de debate.
Para aclarar las cosas hace falta, en mi opinión, partir de un poco más lejos, de la llamada “revolución sexual” de los años sesenta, cuando mediante la contracepción química se hizo técnicamente posible separar el acto conyugal de la procreación. Más tarde, con los métodos de fecundación asistida, tal separación se amplió después, introduciendo de hecho la incertidumbre acerca del vínculo paterno-filial.
Los pasos de gigante dados por la tecnociencia han llegado incluso a desmentir la famosa sentencia latina: mater semper certa. La prensa italiana de los últimos días, comentando el doloroso intercambio de embriones en un hospital de Roma, ha lanzado una y otra vez, en diversas variantes, la misma pregunta: ¿vínculo afectivo o vínculo biológico? ¿Qué importa más?
El entusiasmo por las increíbles metas alcanzadas en las últimas décadas por el progreso científico ha dado lugar a lo que alguno ha definido con genialidad como el imperativo tecnológico: “Si se puede hacer, se debe hacer”. Un interdicto que rápidamente está suplantando todo imperativo ético, convirtiéndose en costumbre.
Sin embargo, antes aún que las decisivas cuestiones éticas puestas sobre la mesa por la fecundación heteróloga, hay que reflexionar sobre una capital cuestión antropológica: ¿lo que se obtiene es proporcionado a la verdad y a la dignidad del hombre?
Existe el riesgo de que, persiguiendo la realización del sacrosanto deseo de tener un hijo, se pierda por el camino la conciencia de que el hijo es un don y no el producto de un proceso.
Un dato fundamental de la experiencia humana común implica que el hijo sea concebido en una unidad inseparable de espíritu y cuerpo mediante un acto de amor conyugal. Si el hijo ya no es “recibido” sino “producido”, es inevitable que, como en todo proceso de producción, antes o después se plantee la pregunta relativa al “propietario”. Y las formas de este inquietante y siempre doloroso interrogante están destinadas a multiplicarse.
Hay también otro dato que la mayoría de las veces se silencia. Los análisis más profundamente rigurosos nos dicen que la vida toma forma en los cuerpos instituyendo una relación originaria entre la madre y el concebido, relación determinante para el desarrollo afectivo y la salud psíquica del niño. Además, si la familia, en virtud de sus dos diferencias constitutivas –entre el hombre y la mujer, y entre las generaciones–, es el seno donde toda persona florece y madura, ¿estamos seguros de que una vez desarraigada y “reconstruida” de otro modo sigue siendo capaz de realizar esta función que le es propia?
Pero, aún más allá, está la cuestión radical del significado de ser padres y madres. El hijo, desde el momento de su concepción, es “otro” respecto a sus padres, otro con la misma idéntica dignidad que sus padres. La concepción carnal, con toda su imponencia como “irrupción imprevista”, como un plus de amor en la vida de la madre y del padre, ¿acaso no es el signo más claro de tan irreductible alteridad? En su encuentro amoroso, los padres (la misma palabra lo dice) dan espacio a este “otro” para que pueda ser generado. Una apertura que remite al emblema mismo de lo humano: la libertad.
El hijo, por tanto, es siempre y ante todo un don. Nada debería oscurecer este dato.
Es deseable que, tanto en los debates públicos como en la vida de los esposos y de las familias, se profundice cada vez más en el derecho del hijo más que en el derecho al hijo.

lunes, 5 de mayo de 2014

La importancia de la ética personal contra la corrupción. Salvador Bernal



El futuro depende del avance en la ética personal, vía de solución radical para este tipo de problemas

A comienzos de mes, la Comisión europea, de acuerdo con el plan aprobado en 2011 de publicar cada dos años informes sobre la corrupción en la UE, difundió un estudio en términos francamente alarmantes. Me recordó un asunto pendiente: hacerme con el Real Decreto de 13 de febrero de 1867, que prohibió expresamente las recomendaciones en la Administración pública.

La antigüedad del texto me lleva a pensar en la escasa eficiencia de la organización y de las reformas legales para avanzar en este campo. Basta recordar que se han difundido en los últimos años estudios y medidas de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), la ONU (a partir de la convención contra la corrupción multilateral, UNCAC), y el Consejo de Europa (GRECO: Grupo de Estados contra la Corrupción).

Así lo confirmo −no por pesimismo− con las medidas adoptadas en España en este tiempo, incluida la creación de una fiscalía especial. Aunque, en realidad, no es fácil saber −tan penosamente lenta resulta la administración de justicia− si han aumentado o no los delitos tipificados en las leyes penales. Sí ha crecido, y no sin frecuentes desmesuras antijurídicas, la abundancia de información sobre hechos supuestamente condenables: salen día sí y día no en los medios, mientras trascurren meses y años de “instrucción”, sin sentencia judicial que anule la presunción de inocencia.

De hecho, en la opinión pública medida por el CIS −siempre con la duda de posibles injerencias en el trabajo de un organismo de titularidad pública tal vez innecesaria−, la corrupción es el segundo motivo de preocupación de los españoles; los políticos y los partidos aparecen en cuarta posición en el ranking, con tendencia al alza.

El informe de Bruselas, que se suma a los hasta ahora más conocidos −y quizá más elaborados− de la ONG Transparency International, no beneficia mucho a España. Deja un mensaje de fondo peligroso: “la corrupción sería un mal europeo”, que cuesta a la UE más de 120 billones de euros al año; ninguno de los 28 miembros de la Unión está a salvo del fenómeno, aunque varíe de un país a otro. De todos modos, es preciso poner en cuarentena datos de estas encuestas: contrasta la percepción global de la existencia de comportamientos corruptos, con el exiguo porcentaje −2%− de personas consultadas que reconocen haber tenido que enfrentarse con casos concretos de corrupción

Según un Eurobarómetro realizado a comienzos de 2013, el 56% de los ciudadanos de la UE piensa que la corrupción ha aumentado en los últimos años, y el 81% denuncia la existencia de vínculos demasiado estrechos entre políticos y dirigentes económicos. Desde el punto de vista de las empresas, el 75% de sus ejecutivos estiman que afecta a su propio país. “La corrupción socava la confianza de los ciudadanos en las instituciones democráticas y en el Estado de Derecho, daña la economía, y priva a los gobiernos de ingresos que necesitan desesperadamente”, lamentó Cecilia Malmström, Comisaria europea de asuntos interiores.

Lo difícil es modificar la tendencia. Ante las abundantes tentaciones derivadas del exceso de intervencionismo y gasto públicos −licencias, subvenciones, infraestructuras, servicios− forzoso es reconocer que la ética pública no avanzará por decreto, ni mediante la tipificación de nuevos delitos. Pero el ordenamiento jurídico puede contribuir a limitar esas tentaciones: por ejemplo, una regulación seria de las incompatibilidades, frente al tráfico de influencias; la supresión o limitación de inmunidades parlamentarias y fueros especiales; la revisión a fondo de las consecuencias de no cumplir las normas sobre financiación de partidos y sindicatos −incluidas campañas electorales, y fundaciones y asociaciones anexas−, más allá de las recomendaciones del Tribunal de Cuentas; los criterios de selección para ocupar cargos públicos; los requisitos de la contratación pública en las escalas estatal, regional y local, más aún en la actual coyuntura, en la que desciende la actividad.

No iría mal reducir las ocasiones de beneficiarse o beneficiar a los próximos con dinero público o de grandes corporaciones. Pero el futuro depende del avance en la ética personal, vía de solución radical para este tipo de problemas. Puede aprenderse en la escuela y en la familia, pero exige un cambio radical de ambiente, para que el cumplidor no sea despreciado como tonto o, peor aún, como puritano. Y, en el plano teológico, sería quizá preciso archivar teorías como la de las leyes meramente penales, quizá tan dañina en la práctica como el uso alternativo del derecho.

Salvador Bernal

sábado, 12 de abril de 2014

Ganas de Semana Santa. Antonio Burgos

Gracias, lluvia que no has dejado que en los últimos años llegue El Cachorro ni a la Magdalena, y que has conseguido, puñetera, que se quede en su astillero de la calle Varflora el divino Barco del Carbón que lleva como mástil el madero redentor del Cristo de la Salud. Te doy las gracias, jodida lluvia, al tiempo que te deseo que este año te quedes en el anticiclón de las Azores con tus castas todas, y que le hagas caso a Maldonado, que es el que sabe en verdad que la lluvia en Sevilla nunca es una maravilla, y menos en estos Días del Gozo. No sé a quién se le ocurrió esa tontería de "la lluvia en Sevilla es una maravilla". Bueno, sí: al que tradujo al español el doblaje de "My Fair Lady", que se acordó de Sevilla para la versión de la frase «The rain in Spain stays mainly in the plain», que es una especie de trabalenguas para saber si se pronuncia bien el inglés. Donde "Spain" puso "Sevilla" y la rimó, claro, con maravilla. Menos mal que no tradujo "Spain" por "Logroño", porque ya pueden ustedes imaginarse con qué iba a rimar la lluvia el gachó.La lluvia en Sevilla nunca es una maravilla. Es un coñazo. Es cuando pasan los autobuses municipales por los semáforos pisando charcos adedre, a toda velocidad, para ponernos pingando de agua sucia a los que esperamos en el paso de peatones: "¡Toma, Moreno!". Es cuando las goteras. Una casa del casco antiguo que no tenga goteras cuando llueve, ni es casa, ni es del casco antiguo, ni es ná de ná. Es con la lluvia cuando el tráfico, ya de suyo espantoso, se pone imposible. Y si llueve en Semana Santa, es que ni te cuento. Con decirte que las leyendas lluviosas del Cristo de la Expiración superan ya a las del gitano del Zurraque cuya muerte en una reyerta inspiró a Ruiz Gijón... Y acabo de caer en la cuenta de otro dual de Sevilla, que esta vez no se lo brindo a Maese Riobles, sino al Rosco de Triana: ¿ha visto usted que el Cristo de la máxima Inspiración humana de un escultor es el divino Cristo de la Expiración?
Pero gracias a la lluvia, a lo que ha llovido en las últimas primaveras, los sevillanos tenemos hoy muchas más ganas de Semana Santa que en todos los Sábados de Pasión de años anteriores. La novelerìa de la Semana Santa sin lluvia. Otros años, tal día como hoy, estábamos hartos de oír a quienes nos decían:
-- ¿Pues sabes tú que este año no tengo yo muchas ganas de Semana Santa?
Este año sí hay ganas. Tela de ganas. Y mira que cae tarde el Domingo de Ramos y que las largas vísperas han sido Frikis hasta el hartazgo. El Lunes Santo es el 14 de abril, lagarto, lagarto. Tiene eso de bueno que el Tonto de la Bandera Republicana no creo yo que la saque con las cofradías en la calle. Y si la saca, nadie le va a echar cuenta. No creo que le pongan al puente más banderas que las de la gracia de las cuadrillas de costaleros del Arrabal:
Qué bonita está Triana:
San Gonzalo por el puente
camino de La Campana.
Tantas ganas de Semana Santa hay que le estoy temiendo al día de mañana, al Domingo de Ramos. Sevilla estrenará mañana, ojalá, Semana Santa sin lluvia. Y con ese estreno, tendrá manos. A manos llenas el sol, el buen tiempo, la plenitud de la primavera, la calor, esa calor de cofradía en la calle a las 4 de la tarde, ese paso largo de los misterios con los faldones arriba como respiradero inmenso... Con tantas ganas de Semana Santa, ¿se imaginan ustedes cuántos miles de cochecitos de niños chicos habrá mañana en las bullas del Domingo de Ramos? Benditos cochecitos de niños chicos, por cierto. Estos chavales de la chaquetita azul que verá usted mañana por toda Sevilla son los que hace quince años llevaban sus madres el Domingo de Ramos en un cochecito. Con el que, por cierto, nos pegó la señora tal cachiporrazo en todo el tobillo cuando estábamos viendo La Paz, que todavía estoy viendo las estrellas. Las Estrellas por el puente. Que es la forma más sevillana de ver las estrellas...

lunes, 24 de marzo de 2014

La pobreza cristiana, dista mucho de la miseria. Salvador Bernal

La pobreza cristiana dista mucho de la miseria
El Papa se interroga sobre el significado de la invitación a la apobreza evangélica de San Pablo en nuestros días, y propone a los fieles “algunas reflexiones, a fin de que os sirvan para el camino personal y comunitario de conversión”
Si algún concepto doctrinal resulta polisémico −con perdón por el término−, es el de pobreza. Lo he pensado tras leer el texto del mensaje papal para el tiempo de Cuaresma, que comienza con el Miércoles de Ceniza.
La verdad es que no extraña el paradójico título del documento: “Se hizo pobre para enriquecernos con su pobreza”. Al cabo de un año de pontificado, las posibles sorpresas enlazan con la coherencia de la propia personalidad: se comprende que, de las muchas facetas que gravitan en este tiempo litúrgico, el papa haya elegido un tema, que procede de la Segunda Carta de San Pablo a los Corintios; el apóstol los alienta a mostrar su generosidad ayudando a los hermanos de Jerusalén que están atravesando dificultades. Francisco se interroga sobre el significado de la invitación a la pobreza evangélica de San Pablo en nuestros días, y propone a los fieles “algunas reflexiones, a fin de que os sirvan para el camino personal y comunitario de conversión”.
Al cabo, casi todo depende de la libertad. Cristo no era rico, en el sentido habitual del término; era infinitamente más: la segunda persona de la Trinidad omnipotente; pero se abajó, a través de la kénosis, asumiendo la estricta condición humana. Dentro de ésta, no eligió situaciones de poder o riqueza, sino las propias de una familia trabajadora y modesta en un rincón de Galilea. Allí comenzó la obra de la Redención, antes de consumarla en su vida pública y en la pasión, muerte y resurrección.
Ese abajamiento no se puede reducir a términos más o menos unívocos, como repiten quienes predican la pobreza con ocasión y sin ella, hasta lograr reacciones de hastío en sus oyentes. Porque −como puntualizó el Cardenal Robert Sarah en la presentación oficial del mensaje− “la visión cristiana de la pobreza no es la misma que rige el sentimiento común. Demasiado a menudo se considera la pobreza simplemente en su dimensión sociológica y se entiende como una falta de bienes. Por otra parte, se recurre a menudo al concepto de ‘Iglesia pobre para los pobres’ como una forma de contestación a la Iglesia, oponiendo a una Iglesia de los pobres, una Iglesia buena... a una Iglesia de la predicación y de la verdad, dedicada a la oración y a la defensa de la doctrina y de la moral.”
Francisco hace coincidir la pobreza en la que Jesús nos libera y nos enriquece, con su modo de amarnos, de estar cerca de nosotros, como el buen samaritano. ¿Cómo no recordar la fuerza con que Benedicto XVI escribía en Deus caritas est, 31 b), sobre esa gran parábola de Jesucristo?: “El programa del cristiano −el programa del buen Samaritano, el programa de Jesús− es un «corazón que ve». Este corazón ve dónde se necesita amor y actúa en consecuencia”.
La pobreza, más aún para personas laicas, nunca se reducirá a la mera renuncia. San Josemaría formuló un criterio paradigmático, justamente a propósito de las madres de familia en Conversaciones con Mons. Escrivá de Balaguer, 110ss. Me limito a citar unas frases: “Quien no ame y viva la virtud de la pobreza no tiene el espíritu de Cristo. Y esto es válido para todos: tanto para el anacoreta que se retira al desierto, como para el cristiano corriente que vive en medio de la sociedad humana, usando de los recursos de este mundo o careciendo de muchos de ellos”.
Lo importante es hacer compatibles “dos aspectos que pueden a primera vista parecer contradictorios. Pobreza real que se note y se toque −hecha de cosas concretas−, que sea una profesión de fe en Dios, una manifestación de que el corazón no se satisface con las cosas creadas, sino que aspira al Creador, que desea llenarse de amor de Dios, y dar luego a todos de ese mismo amor. Y, al mismo tiempo, ser uno más entre sus hermanos los hombres de cuya vida participa, con quienes se alegra, con los que colabora, amando el mundo y todas las cosas buenas que hay en el mundo, utilizando todas las cosas creadas para resolver los problemas de la vida humana, y para establecer el ambiente espiritual y material que facilita el desarrollo de las personas y de las comunidades”.
El papa invita hoy a aliviar la miseria humana −material, moral, espiritual− con variedad de condiciones y exigencias. Entre tantas facetas, precisa: Se ha dicho que la única verdadera tristeza es no ser santos; podríamos decir también que hay una única verdadera miseria: no vivir como hijos de Dios y hermanos de Cristo”. Todo un programa para meditar y vivir durante la Cuaresma…, y siempre.
Salvador Bernal

martes, 18 de marzo de 2014

El Maleni. Antonio Burgos



 --Nene, apunta: 22.963 euros de sueldo al mes, más 3.444 euros en concepto de dietas de alojamiento, más 991 euros de gastos de representación...
-- ¿Voy sumando, jefe?

-- No, no sumes todavía, niño, porque eso es la renta. Nos queda el patrimonio. Vuelve a apuntar, nene: 4 pisos, 4, en Sevilla, Madrid, Estepona y Málaga, 1 casa, 1, en Benalmádena y 7 plazas, 7 de aparcamientos.

-- ¿Sumo ya? Pero antes permita usted que le haga una pregunta, que me ha picado la curiosidad. ¿Quién tiene esa fortuna y ese pedazo de sueldo, jefe? ¿Es Botín o es Alierta? Tiene que ser uno de esos. O Juan Roig el del Mercadona a lo mejor. O Amancio Hortera, como lo llama una chirigota de Cádiz..

-- Pues no es ningún baranda del capitalismo, nene. Es una paniaguada del socialismo: Magdalena Alvarez.

-- ¡Así soy yo también de izquierdas, no te jode? ¡Y más socialista que la gorra de Pablo Iglesias!

Izquierda Caviar en estado puro. Socialismo Visa Oro en todo su esplendor y gloria. Maleni. De San Fernando. ¡Qué arte tiene la gente de La Isla, Pepe Oneto! Esta es la que cuando era consejera de la Junta de Andalucía sacó por la cara 444 billetes, 444 de Aviaco, la compañía aérea que cerró. ¿No va a cerrar, con esos mangazos de avión gratis total que le pegaba la Maleni? Lo que me extraña es que no haya ya cerrado el Banco Europeo de Inversiones donde enchufaron a la de "antes partía que doblá". ¿Doblá? ¡Pero si no la has doblado en tu vida, hija mía! Lo otro sí, partía: ¡qué partía de trincones y mangones, Dios mío de mi alma! Como los otros, los antiguos dirigentes de ambos dos partidos mayoritarios, como Aznar y González, apalancados en jugosos enchufes en los consejos y asesorías de las compañías de electricidad o de gas. ¡Qué partida en los partidos!

Los ERE están descubriendo muchas cosas. Por ejemplo, que el cerebro de esta banda no municipal, sino autonómìca, fue la que por aquel histórico mangazo de billetes aéreos llamaron Lady Aviaco. La que dijo: "En el único sitio en la T4 en el que podía haber estado Esperanza Aguirre es o tumbada en la vía o colgada de la catenaria". Pero a mí no me sorprende nada que esta señora (por otra parte absolutamente intercambiable con Celia Villalobos en muchos aspectos estéticos) haya salido empitonada por los ERE en la lidia ordinaria en que la juez Alaya está acartelando a esta partía y que le hayan puesto una fianza de 29,5 millones de euros. Hay cosas mucho más sorprendentes que la cuantía de la fianza con la que no sé si la juez Alaya ha partido o ha doblado a la que, protegida por la partía, no la ha doblado, con tan pingües resultados en sus sueldos mensuales, como aquel otro de 7.500 euros que tuvo cuando se fue de naja como eurodiputada en 2009, antes del enchufazo en el Banco Europeo de Inversiones. Ahí es donde está el meollo del embrollo del frangollo de la cuestión, no en la fianza: que en el Banco Europeo de Inversiones tenga Magdalena Alvarez tal enchufe que gane más que Obama en la Casa Blanca. ¿Quién le buscó ese enchufe? ¿Por qué se lo mantiene el PP? -

A propósito de esta virtuosa enchufista, Ignacio Ruiz Quintano recordaba el otro día generosamente la unidad de medida del despilfarro que me inventé cuando la Expo 92: el "pellón", equivalente a 10.000 millones de pesetas despilfarrados y tirados a la calle. Ahora, Ignacio, tenemos que inventar el "maleni" como unidad de medida del sueldazo por enchufe de los de no doblarla. Un "maleni" serían 30.000 euros al mes por la cara, sin dar palo al agua tónica del gin-tonic. Contemplados desde lo alto de esas pirámides del mangazo, 29,5 millones de euros de fienza no son nada. Esta ha ido toda su vida de Maleni y oro.

jueves, 27 de febrero de 2014

¿Para qué querrán la Mezquita?. Antonio Burgos

 
http://www.catedraldecordoba.es/

 No se jartan. Los de la Junta, digo. Tienen montada la mayor empresa de Andalucía, la del presupuesto de 30.000 millones de euros. Controlan la Sanidad, la Enseñanza, la Cultura, el Turismo, la Agricultura, el Canal Sur y la biblia en pasta, ¿no? Pues quieren más. Les encanta controlarlo absolutamente todo. Ahora quieren controlar la Mezquita-Catedral de Córdoba. Expropiarla. ¿Cómo quieren más monumentos? ¿No les basta con la de ellos abandonados y en ruina que tienen? Y además, que la Iglesia tiene la Mezquita de dulce. El problema no es que quieran expropiarla, sino para qué quieren esta Desamortización, en la que hay que decirle a Susana:-- ¡Adiós, Mendizábal!
Expropiar. Qué les gusta el verbo. Rafael Escuredo se levantó una mañana inspirado y decidió expropiar media Andalucía de los latifundios, como si todavía existieran en el Registro las propiedades catalogadas en el libro clásico de Pascual Carrión. Le salió la reforma agraria por la culata. Los tribunales la pararon. Pero quedó el ansia expropiadora, como de reinvenciòn de la Historia. El SOC les dio un avío tremendo, con el Circo Gordillo ocupando fincas del duque del Infantado y de la duquesa de Alba, porque si no eras duque, ni te ocupaban una finca, ni te expropiaban, ni nada: no dabas el perfil requerido por la demagogia revanchista. ¿Ocuparán ahora la Mezquita cuya escritura de propiedad reclama Susana Díaz? Aparte del enigma de para qué la quiere, el del por qué la quiere. Lo ha dicho en Palma del Río...
-- Buenas, naranjas...
Pues allí ha pegado Susana el naranjazo: "La Junta aspira a arrebatarle a la Iglesia la titularidad de la Mezquita-Catedral de Córdoba porque es lo que en estos momentos reclama la ciudadanía". ¿Y el ciudadanío no lo reclama, hija mía? Es que, en efecto, los andaluces tenemos perdido el sueño con el problemazo de la Mezquita. Me despierto sobresaltado por las noches y le pregunto a la jefa de mi Casa Civil:
-- Isabel, ¿le han dado ya los curas a Susana la titularidad de la Mezquita de Córdoba? Es que tengo el sueño perdido con este obispo de Córdoba tan remolón a darla...
Ya sabemos: el día que la Mezquita de Córdoba sea de la Junta y no de los curas, se acaba el paro en Andalucía. El día que la Mezquita sea de la Junta y no de los curas, el crédito fluirá como el Guadalquivir hacia los autónomos tiesos y los pequeños empresarios asfixiados. Y a propósito del Guadalquivir. ¿Saben ustedes dónde ha dicho Susana Díaz esa chuminá histórica? Pues en la inauguración del Centro de Interpretación del Río Guadalquivir, toma castaña. ¿Qué falta hace gastarse el dinero en un centro de interpretación del Guadalquivir? Pues la misma falta que hacerse con la propiedad de la Mezquita cordobesa: ninguna. ¿Qué tiene que interpretar el Guadalquivir? En todo caso, aquello que recordaba don Manuel Olivencia que como interpretación del río le oyó decir en clase a un catedrático suyo, nacido en Beas, en el alto Guadalquivir:
-- Cuando el Guadalquivir baja por los plateados olivares de Jaén... Cuando el Guadalquivir llega a Córdoba la sultana y besa la orilla de su Mezquita... Cuando el Guadalquivir atraviesa la vega naranjera entre la nieve y el trigo de García Lorca. O cuando el Guadalquivir se hace verso de Lope de Vega en la Sevilla mora y cristiana de la Torre del Oro y del Puente de Triana... Cuando el Guadalquivir llega a todos esos líricos escenarios, ¡ya se han hartado de mearse en él todos los tíos de mi pueblo!".
Más o menos lo que otros quieren hacer sobre el sentido común de la Historia en la Mezquita. ¿Para qué querrán la Mezquita? ¿Para que Susana Díaz se proclame Califesa de Córdoba? ¿Es que no os jartáis, hijos míos, de meteros en chorradas en vez de arreglar los verdaderos problemas de Andalucía?

domingo, 23 de febrero de 2014

Copla nueva para Manolo Caracol. Antonio Burgos



 Como si esto fuera una discusión de café sobre la evolución del frente la Gran Guerra que Berlanga reflejó en alguna película, pongo sobre la mesa un supuesto táctico como si fuera un Verdún escenificado con cucharillas y tazas: ¿qué haría usted si una hija le pidiera que escribiera un artículo sobre su padre en el aniversario de su muerte, aunque fuese una celebración con número no redondo, la 41, pero siendo esa hija Luisa Ortega y ese padre Manuel Ortega Juárez "Manolo Caracol"?
-- Pues que lo escribiría del tirón...

¿Y qué cree usted que estoy haciendo? Mañana, 24 de febrero, hace 41 años de la muerte de Manolo Caracol. Murió no como un patriarca del cante y de la zambra, sino como un ídolo americano, a lo James Dean: en accidente de coche. Y en un sitio tan poco flamenco como Aravaca. Con lo lejos que está Aravaca de la Alameda de Hércules de los Ortega, de la casa de los Pavón y del corral de vecinos de Las Lumbreras donde Manuel nació. Hijo de uno de los andaluces con más gracia que ha dado la Historia Sagrada: Caracol el del Bulto, mozo de espadas de su primo Joselito el Gallo. El de los cojones de la locomotora de Despeñaperros en Atocha. El que a los aviones nacionales que bombardeaban el Madrid rojo les gritó, saliendo del refugio y jugándose la vida, harto de estar encerrado allí desde la sirena de las 8 de la mañana:

-- ¿Pero es que no paráis ni pá almorzá, miarma? -

El nombre de Caracol tenían que haberlo puesto en banderas por las esquinas el año pasado, en el XL aniversario de la muerte de un cantaor XXL. Tiene Caracol con el reconocimiento de su arte supremo mal fario. En vida, los pontífices del mairenismo le negaron el pan y la sal. Dijeron que prostituyó el cante, cuando se adelantó lo menos cincuenta años a lo que luego fue el flamenco con Camarón, con José Mercé, con Miguel Poveda. Con la fusión. No sólo no le reconocieron la fusión de la zambra y del cante a orquesta, sino que le dieron en la cabeza con un sifón. Con el sifón del dogmatismo purista. Cuando con un cante desgarrado y teñido con la sangre de los Ortega de Cádiz y de Sevilla fue la verdad del flamenco vivo. Pero, ay, fue como lo que cantaba. Caracol todavía está llamando al "carcelero, carcelero" de los purismos para que le abra rejas y cerrojos y se reconozca la verdad suprema de su genial renovación. No en balde cuando, ya retirado de los teatros, abrió en la calle Barbieri de Madrid su tablao Los Canasteros, fue el primero que apostó por un muchacho de La Isla que venía rompiendo moldes, se llamaba José Monje Cruz y le decían Camarón.

Hay una maldición en los Ortega. Este artículo me lo pide Luisa, su hija. En su espectáculo "La Copla Nueva", de Quintero, León y Quiroga, que estrenó en 1951 con su padre, cuando éste se separó de Lola Flores, Luisa Ortega estrenó y codificó para la posteridad la belleza suprema de dos zambras: "Pena, penita, pena" y "Limosna de amores". "Si en el firmamento poder yo tuviera" le haría la justicia que le niegan, pues hacen pasar esas dos joyas como de Lola Flores, que se las copió, quizá como una venganza contra el gran Manuel por haberse separado de ella tras los Broadway a la flamenca que fueron los "Zambra": "Zambra 1943", "Zambra 1944"... Desde que tenía pantalón corto y su padre lo llevó en 1922 al Concurso de Cante Jondo de Granada para que lo escucharan Falla y García Lorca y el niño ganó un premio, Caracol no hizo en su vida otra cosa que engrandecer y renovar el flamenco, sacándolo de los cuartos de Villa Rosa y llevándolo a los grandes teatros. Por mucho menos han convertido ahora en mito e ídolo a Camarón, y los chavales lo llevan impreso en las camisetas como un Che Guevara del cante. A vuestro primo José, artistaza Luisa Ortega, lo mató un toro en Talavera. Y a tu padre Caracol lo sigue matando todos los días el toro del intencionado olvido por parte de los miserables.

La piedad cansada - Carmen Posadas

jueves, 13 de febrero de 2014

Verbos tertulianeses. Antonio Burgos

Verbos tertulianeses


 Mis queridos alumnos de Segundo de Tertulianés: como bien saben, en perfecto Tertulianés el adverbio "hoy" no se pronuncia así. Se dice "a día de hoy", más propio de platós y micrófonos. Pues no es lo mismo "no tener hoy un euro" que "no tener un euro a día de hoy". Con esta última frase parece que se derrama mucha más tiesura, que se está más a dos velas que la barca que servía de armas nobiliarias del genio a los hermanos Alvarez Quintero. Pues bien, "dicho lo cual" y puesto "negro sobre blanco" lo que acabo de verbalizar, trataré de explicarles que en Tertulianés "decir" no se dice "decir". ¡Digo! En Tertulianés, "decir" es "verbalizar", mucho más complicado y cursi. Y con "verbalizar" queda la gente como aquel cateto de un pueblo de Sevilla que oyó en un discurso de don José Utrera Molina la brillante oratoria orteguiana de quien entonces era gobernador civil, y dijo al salir del acto de entrega de llaves de los pisos sindicales que se hartó de construir el coherente falangista malagueño:
-- No me he enterao ni de papa de lo que ha dicho este tío. Ahora, que ¡vaya piquito de oro tiene el gachó!

En el piquito de oro del Tertulianès y en el piquito de la muleta de no arrimarse a los temas ni pasárselos por la faja ofreciéndoles la femoral, el sistema verbal es fundamental. El Tertulianés ha creado sus propios verbos. No, no rumoricen sonorizando su preocupación, que no son tan complicados como los verbos irregulares ingleses. Los verbos tertulianeses son como los españoles, pero haciéndolos terminar en "-izar". A ver, que un alumno levanta allí la mano. ¿Quiere usted interrogacionar?

-- Sí, señor profesor. Que si los verbos tertulianeses terminan en "-izar", ¿es que son acaso una bandera?

En parte, estimado alumno, afirmativizo su interrogacionación. Son una bandera, pero bandera de la memez y del atrevimiento a opinar de todo, como nos enseñó nuestro Venerable Fundador, el Doctor Liendre, "que todo sabe y de nada entiende". Más que de izar, los verbos son de arriar: de arriar bandera en la precisión y economía del lenguaje. Pero continuemos explicacionando con casos prácticos. Lo que he hecho hasta aquí ha sido "ponderizar", que no ponderar, la importancia de los verbos en nuestra lengua. Quiero ofertarles un ejemplo, verán qué piquito de oro tengo, como que no sé cómo no estoy como un cigarrón pegando saltos de tertulia en tertulia:

"No hay que relativizar el hecho de la importancia de nuestros verbos tertulianeses, sino que por el contrario, y hasta donde yo sé, hay que priorizar y objetivizar, e incluso diría que solemnizar su fundamental relevancia."

-- ¿A día de hoy, señor profesor?

"A día de hoy", naturalmente. Se ve que aprende. Ha verbalizado usted una locución adverbial característica. Que por cierto recuerda, lagarto, lagarto, lo de "en el día de hoy" de un Parte de la Victoria del que va a hacer 75 años en abril y que nadie quiere recordacionar ni focalizar, ni siquiera los que se dedican a guionizar la Historia para reescribirla a su conveniencia.

Hay que tertulianizar, pues, los verbos para encontrarles su perfecta expresión. Hay que buscar su gilipollización más absoluta. "Parar", por ejemplo, no es "parar": se dice paralizar. "Culpar" no es "culpar": debe decirse correctamente culpabilizar. Y como para muchos "abrir" no es "abrir", sino especialmente para los bancarios "aperturar", deben advertirles que lo correcto es "aperturizar". Con lo cual habremos llegado a encontrar solución al gravísimo problema de las lenguas peninsulares, queridos alumnos, que es donde quería direccionalizar mi pensamiento. Ni hay que castellanizar Cataluña ni hay que catalanizar España. Hay que tertulianizar el mundo, con el mismo ardor con que Colón, tras descubrimientizar América, imposicionó la española como lengua vehicular de todo el Nuevo Mundo. He diccionado.

viernes, 31 de enero de 2014

Las nuevas Herodesas. Antonio Burgos

  A Ruiz Gallardón, a sea, a la sevillana, al yerno de Utera Molina...
-- ¡Guasssssa!
Sí, guasa, ¿y qué? ¿Passsa algo? No todo va a ser guasa contra los del PSOE: hay que arrimar también una mijita de estopa al PP. Digo yo. Y digo que a Gallardón le pasa como a Celia Villalobos: que en muchas cosas es perfectamente intercambiable con el PSOE. Y estaba con las carnes abiertas cuando dijeron que Gallardón era quien tenía que llevar a la práctica la promesa electoral de Rajoy sobre la reforma de la Barra Libre del Aborto de ZP. Me decía: "Verás tú cómo a Gallardón le salga el socialista que lleva dentro..." No le salió. Gracias a Dios le ha salido una reforma del aborto según lo prometido. Y sus declaraciones a ABC han sido de gran confortación. Hombre, menos mal: por una sola vez y sin que sirva de precedente al PP no le va a dar vergüenza de ser lo que es y de representar los votos que representa, y va a aplicar a la promulgación de esa ley su mayoría absoluta parlamentaria, que para eso la tiene y se la dieron sus votantes.
Y esas buenas nuevas en Defensa de la Vida han venido, además, en una fecha muy apropiada: en vísperas del Día de los Inocentes. Cuando yo estaba en el colegio de la Doctrina Cristiana, el Día de los Inocentes era la fecha que si te descuidabas te ponían en la espalda un lárgalo, un monigote silueteado de papel. Y cuando los periódicos sevillanos daban sus inocentadas, tradición consolidada por las históricas que en su día ofrecieron "El Liberal" y "El Noticiero Sevillano" y que aquí en ABC las hicieron bordadas de ingenio Manuel Ramírez y José Luis Montoya. Y era también el Día de los Inocentes cuando de las montañas de corcho de La Venera de los nacimientos salía Heredes de su castillo y se comía a los niños crudos.
Ahora, ay, pensamos en otra cosa en el Día de Inocentes, de ahí la adecuada fecha del adelanto del proyecto de Reforma del Aborto. Ahora pensamos en esos niños que nunca nacerán, porque sus madres no los quieren traer el mundo y hacen que se los maten a los pobres antes del alumbramiento. Tal como suena. El Castillo de Herodes está ahora en las clínicas abortistas, donde matan a los inocentes. Muy legalmente. Son asesinatos con todos los papeles de los supuestos legales. Y con todas las contradicciones e incoherencias que pensarse puedan, como las que diré a continuación.
Yo estoy todavía estupefacto ante lo que escuche la otra noche en una televisión. Un conocido pinchadiscos, hijo de una famosa estrella de la canción andaluza, decía que ante el anuncio de embarazo que le había hecho su hermana, tanto él como su madre la habían incitado a abortar. El tío contaba esto con la mayor naturalidad y frialdad, argumentando que esa muchacha se iba a perder su juventud, muchas discotecas y muchos cachondeìtos si tenía el niño. Y lo que más me sorprende es que estos mismos dos, el famoso y su no menos célebre madre, cuando llega la Semana Santa bien que se exhiben como presuntos católicos en todas las televisiones y cuchés, con la medalla de su cofradía al pecho, llorando si hay que llorar ante su Virgen. ¿Cómo es esto de que sean defensores, propagandistas e incitadores del aborto y al mismo tiempo hermanos de una cofradía sobre cuyas reglas han jurado la defensa de la Doctrina de la Iglesia, cual es la condena de ese asesinato al que llaman aborto?

No me lo explico. Como tampoco me explico que Susana Díaz defendiera el otro día el modelo socialista de aborto libre y se fuera a continuación a visitar nacimientos. Nacimientos del Niño Dios. Del mismo Dios de la Iglesia que condena el aborto, no del nacimiento de Mahoma o de Buda... Y digo yo: condenar la pena de muerte es progresista, ¿verdad? Entonces, ¿por qué no es progresistas, sino "facha", condenar el aborto? Y las que lo defienden se van por ahí luego a ver nacimientos o a llorar ante la Virgen de su cofradía. Me encanta la coherencia de estas nuevas He

La piedad de Paco de Lucía. Félix Grande

La memoria del trabajo. Antonio Muñoz Molina

Exposición de Lewis Hine
Internacional Center of Photography, New York

Lewis Hine tenía el raro talento de advertir la dignidad, y retratarla y honrarla. Captaba las miradas temerosas y atónitas, las caras muy morenas de campesinos alucinados todavía por el viaje a través del océano
http://cultura.elpais.com/cultura/2014/01/21/actualidad/1390324657_018023.html

Érase un vez la Alcarria. Manu Leguineche